
Sin vivienda no hay paz: la CDMX propone una coalición mundial
Lo que pasó
Este 20 de septiembre, en el marco del Urban 20 —el encuentro de las 20 ciudades más influyentes del mundo, celebrado en Nueva York— la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, llamó a las ciudades del mundo a construir una coalición mundial por la vivienda asequible.
Lo hizo en el panel “Vivienda, asequibilidad y el derecho a permanecer”, ante alcaldes y representantes de más de 30 ciudades. La frase con la que resumió su postura no es nueva, pero regresó con otro peso: “Sin vivienda no hay paz” — la consigna que, recordó, escuchó en Nueva York en 1987, cuando participó como activista social en movilizaciones por el derecho a la vivienda.
“La Ciudad de México se suma a esta iniciativa (…) Yo sé que muchas ciudades que están aquí presentes se van a ir sumando”, expresó. Y añadió tres verbos que ordenan su política: construir sin expulsar, renovar sin desplazar y regular para garantizar derechos.
En la conferencia de prensa conjunta, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, reconoció el trabajo de Brugada en la creación de las Utopías y en el sistema público de cuidados.
Los tres ejes que presentó
El modelo capitalino que la jefa de Gobierno llevó al foro se sostiene en tres ejes:
- Construcción masiva de vivienda social, con el Estado como productor y no solo como regulador.
- Regulación del mercado inmobiliario, incluida la iniciativa de una ley de rentas justas para que los alquileres no crezcan por encima de la inflación.
- Cogestión con las comunidades, con movimientos sociales participando en la producción de vivienda.
En materia de arrendamiento, anunció además una iniciativa de reforma constitucional para reconocer el derecho al arraigo y crear una defensa inquilinaria que evite la expulsión de familias de sus barrios.
Las cifras que puso sobre la mesa
- Meta de 200 mil acciones de vivienda hacia 2030, entre vivienda nueva y mejoramiento.
- Créditos a tasa cero para familias trabajadoras, con devolución que no debe superar 20% de sus ingresos.
- Viviendas sociales que, afirmó, pueden costar hasta tres veces menos que inmuebles similares en el mercado (“Entregamos vivienda social nueva que cuesta tres veces menos que en el mercado”, coincidió Excélsior).
- 250 mil metros cuadrados de suelo adquiridos para vivienda social en los últimos dos años.
- 40 mil viviendas mejoradas y transformadas durante este año.
- Más de 16 mil tecnologías ecológicas instaladas: captación de agua de lluvia, calentadores solares y huertos urbanos.
- Entre 2018 y 2025, casi medio millón de personas salieron de la pobreza de vivienda en la capital.
Brugada reconoció, sin embargo, que persisten la escasez de vivienda, la gentrificación y la expulsión de comunidades derivada de dinámicas especulativas. Un dato relevante: su propio gobierno señaló que las rentas y el desplazamiento son hoy el frente más difícil.
Lo que significa
Que una ciudad latinoamericana lleve su política habitacional a un foro de ciudades globales no es un detalle protocolario: es un cambio en quién define el vocabulario del problema. Durante décadas, el acceso a la vivienda se explicó como una responsabilidad individual (ahorra, endeudate, compra). El encuadre que la CDMX propone lo devuelve al terreno de política pública y derecho.
Hay razones para mirar el anuncio con atención y también con cautela.
Lo atendible: el diagnóstico es compartido a nivel global. En Nueva York, en Londres, en Madrid o en Ciudad de México el mismo patrón se repite — los precios de la vivienda crecen más rápido que los ingresos, y quienes no logran comprar tampoco logran rentar. Una coalición de ciudades puede intercambiar lo que sí está en sus manos: suelo público, incentivos, reglas de renta, tiempos de licencia. Ahí la colaboración tiene sustancia.
Lo que falta por demostrar: las cifras de vivienda social que se celebran en un foro se prueban en el registro público y en la escritura. El avance de 97% en reconstrucción que el gobierno capitalino presume, por ejemplo, convive con damnificados que llevan nueve años sin escrituras — un tema que este mismo fin de semana documentó la prensa. Una coalición que promete derecho al arraigo tendrá que medirse por algo tan poco fotogénico como un folio del Registro Público de la Propiedad.
El valor real de la propuesta está, quizá, en su modestia: no promete resolver el mercado, promete poner límites al mercado. Que las ciudades compartan cómo lo hacen —y dónde fracasan— es la parte útil.
Fuentes
- Desde NY, Brugada llama a garantizar vivienda asequible; “sin vivienda, no hay paz” — La Crónica de Hoy (20-Sep-2026)
- Brugada participa en el Foro Urban 20 en NY; destaca reconocimiento de Mamdani a las Utopías — La Jornada (20-Sep-2026)
- Clara Brugada llama a las ciudades del mundo a construir coalición mundial por la vivienda asequible — El Economista (20-Sep-2026)
- Brugada pide, desde Nueva York, construir ciudades de derechos — El Universal (20-Sep-2026)
